Vigilancia

EXCESOS EN LA LUCHA ANTITERRORISTA

EXCESOS EN LA LUCHA ANTITERRORISTA

POR CARLOS PENEDO

La lucha antiterrorista amenaza en medio Europa con saltar los límites de derechos fundamentales del ciudadano, entre ellos lo relacionado con la libertad de expresión y las redes sociales. Organismos internacionales y ONG alertan sobre un fenómeno acrecentado en los últimos dos años de obsesión antiterrorista que restringe derechos en nombre de la seguridad.

El 5 de febrero de 2016 la policía española detuvo en Madrid a dos actores de una compañía de títeres acusados de enaltecimiento del terrorismo e incitación al odio, permanecieron cinco días encarcelados -prisión provisional sin fianza- y fueron incluidos en un fichero de presos peligrosos con el régimen penitenciario más severo. En su liberación se les retuvo el pasaporte y se les obligó a comparecencias diarias ante el juez.

La obra causante de la detención, representada en tiempos de carnaval ante un público infantil, tenía un argumento de crítica social contra los cuatro poderes que supuestamente rigen la sociedad española: la propiedad, la institución religiosa -un guiñol vestido de monja-, las fuerzas de seguridad -un muñeco con uniforme de policía- y el poder judicial -marioneta con toga de juez-. En un pasaje de la obra, representada en esperanto y latín, un guiñol portaba una pancarta –una falsa prueba fabricada por el guiñol policía- con la leyenda "Gora Alka-ETA".

Read More

LA PARANOIA RAZONABLE

LA PARANOIA RAZONABLE

POR FERNANDO FLORES

A principios de septiembre se filtró a la prensa que la agencia inteligencia alemana, el Bundesnachrichtendiest (BND), ha espiado ilegalmente a toda su población y enviado los datos a la National Security Agency (NSA) norteamericana. Se trataba de un nuevo escándalo en relación con la vigilancia masiva que los Estados democráticos realizan sobre sus ciudadanos, un escándalo que se sumaba a muchos otros ya descubiertos (el de la NSA a los estadounidenses, el GCHQ a los británicos…) y a otros que sin duda aparecerán en el futuro.

Lo cierto es que la mayoría de los ciudadanos tiene asumido que la protección de su seguridad frente a amenazas tan presentes como el terrorismo o el crímen organizado pasa por aceptar la intromisión del Estado en su privacidad, y ha interiorizado la máxima según la cual “si nada tienes que esconder, nada tienes que temer”.

Esta postura podría resultar en principio razonable. El propio Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) entiendió hace ya tiempo (en 1978, en el caso Klass) que “la amenaza terrorista obliga a los Estados a vigilar en secreto a los elementos subversivos que operan en su territorio”, una premisa que supone admitir la existencia de disposiciones legislativas, hasta cierto punto discrecionales, que den cobertura a la vigilancia secreta de las comunicaciones. Sin embargo esta discrecionalidad es, lo dice el propio TEDH, la excepción a la regla, y debe ser utilizada de forma legal, estricta y con mucha prudencia.

 

Read More